En el ámbito de los hornos industriales de alta temperatura (hasta 1850 °C), los elementos calefactores de disiliciuro de molibdeno (MoSi2) son la opción predilecta debido a su excepcional resistencia a la oxidación y su capacidad para soportar cargas de vataje extremadamente altas. Sin embargo, un error común en el diseño térmico es intentar aumentar la potencia de un sistema sin ajustar las dimensiones físicas de los elementos.
Este artículo técnico, desarrollado para Heatecx Limited, explica los fundamentos físicos y las leyes de la termodinámica que dictan por qué el tamaño de una resistencia de MoSi2 debe cambiar obligatoriamente cuando se modifica la potencia requerida.
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1. La Ley de Ohm y la Resistividad Variable del MoSi2
El MoSi2 es un material cerámico-metálico cuya resistividad eléctrica (\rho) aumenta drásticamente con la temperatura. A 1600 °C, su resistencia puede ser hasta 10 veces mayor que a temperatura ambiente. Esta característica es fundamental, ya que el diseño debe calcular la resistencia del elemento a la temperatura de operación.
Para cambiar la potencia (P) de un elemento manteniendo el voltaje (V), debemos alterar su resistencia eléctrica (R) según la fórmula:
P = \frac{V^2}{R}
La resistencia de un conductor depende de su geometría según la Ley de Pouillet:
R = \rho \cdot \frac{L}{A}
Donde:
• \rho: Resistividad del material (dependiente de la temperatura).
• L: Longitud del conductor (Zona Caliente, Le).
• A: Área de la sección transversal (Diámetro de Zona Caliente, D1).
Cualquier cambio en la potencia deseada exige un ajuste en la longitud de la zona caliente (Le) o en el diámetro del elemento (D1) para compensar el cambio en la resistencia necesaria. Un aumento de potencia requiere una disminución de la resistencia (R), lo que se logra aumentando el área (A) o disminuyendo la longitud (L). Sin embargo, la decisión está limitada por el factor térmico.
2. El Factor Determinante: La Carga Superficial (Watt Loading)
A diferencia de las resistencias metálicas convencionales, el MoSi2 es un material cerámico-metálico cuya resistividad eléctrica aumenta drásticamente con la temperatura. A 1600 °C, su resistencia puede ser hasta 10 veces mayor que a temperatura ambiente.
Para cambiar la potencia (P) de un elemento manteniendo el voltaje (V), debemos alterar su resistencia eléctrica (R) según la fórmula:
P = \frac{V^2}{R}
Dado que la resistencia de un conductor depende de su geometría (R = \rho \cdot \frac{L}{A}), donde \rho es la resistividad, L la longitud y A el área transversal, cualquier cambio en la potencia deseada exige un ajuste en la longitud de la zona caliente o en el diámetro del elemento para compensar el cambio en la resistencia necesaria.
2. El Factor Determinante: La Carga Superficial (Watt Loading)
El motivo más crítico para cambiar el tamaño del elemento al aumentar la potencia es la Carga Superficial, medida en vatios por centímetro cuadrado (W/cm²).
2.1. El Límite Térmico del Material
Cada elemento de MoSi2 tiene un límite máximo de carga superficial para una temperatura de horno dada. Si aumentamos la potencia sin aumentar el área superficial del elemento (es decir, sin hacerlo más grande o más grueso), la carga superficial se dispara.
“Si la carga superficial excede los límites recomendados (típicamente entre 10 y 25 W/cm² dependiendo de la temperatura), el elemento se sobrecalentará internamente, provocando la fusión del material o el desprendimiento de la capa protectora de cuarzo (SiO2), lo que resulta en una falla catastrófica inmediata.”
2.2. Relación entre Superficie y Potencia
Para mantener una carga superficial segura al aumentar la potencia, es imperativo aumentar el área de transferencia de calor. Esto se logra de dos maneras:
1 Aumentando el Diámetro: Un elemento más grueso tiene más superficie por unidad de longitud.
2 Aumentando la Longitud de la Zona Caliente: Permite distribuir la potencia total sobre una mayor extensión física.
3. Dinámica de la Zona Caliente vs. Zona Fría
Los elementos de MoSi2 constan de una zona caliente (donde se genera el calor) y terminales o zonas frías (de mayor diámetro para reducir la resistencia y el calor en las conexiones).
| Parámetro | Efecto al Aumentar la Potencia | Requerimiento de Diseño |
| Diámetro de Zona Caliente | Aumenta la capacidad de corriente. | Debe ser mayor para soportar amperajes más altos sin fundirse. |
| Longitud de Zona Caliente | Define el área de radiación. | Debe ser mayor para mantener la carga superficial (W/cm²) dentro de límites seguros. |
| ** | Diámetro de Terminales | Evita el sobrecalentamiento en los bornes. |
3.1. La Importancia de la Corriente y el Diámetro
El aumento de potencia (P) a un voltaje constante (V) implica un aumento directo de la corriente (I) según I = P/V. El elemento debe ser capaz de conducir esta corriente sin sobrecalentarse. La densidad de corriente (J = I/A) debe mantenerse dentro de límites seguros. Por lo tanto, un aumento de potencia requiere un aumento en el área de la sección transversal (A), lo que se traduce en un mayor diámetro (D1) de la zona caliente.
4. Ilustración Técnica de las Dimensiones Críticas
Para comprender la interdependencia de las variables, se utiliza un diagrama técnico de un elemento de MoSi2 en forma de U, el formato más común. Las dimensiones críticas que deben ser ajustadas al cambiar la potencia son:
| Símbolo | Dimensión | Descripción |
| D1 | Diámetro de la Zona Caliente | Determina la resistencia y la superficie de radiación. Aumenta con la potencia. |
| D2 | Diámetro de la Zona Fría (Terminal) | Debe ser mayor que D1 para reducir la resistencia en los terminales. Aumenta con la corriente. |
| Le | Longitud de la Zona Caliente | La longitud efectiva que irradia calor. Aumenta para reducir la Carga Superficial. |
| Lu | Longitud de la Zona Fría (Terminal) | Longitud que se extiende fuera del horno. No afecta la potencia, pero sí la resistencia total. |
| A | Apertura entre Centros | Distancia entre los ejes de las patas del elemento. Determinada por el diseño del horno. |
5. Consecuencias de un Dimensionamiento Incorrecto
Ignorar la relación entre potencia y tamaño conlleva riesgos operativos graves que Heatecx Limited recomienda evitar:
3 Envejecimiento Acelerado: Operar a una carga superficial excesiva reduce la vida útil de miles de horas a apenas unos pocos ciclos.
4 Inestabilidad Térmica: Elementos demasiado pequeños para la potencia requerida pueden causar fluctuaciones de temperatura difíciles de controlar por el PID del horno.
5 Falla por “Pinching”: El sobrecalentamiento localizado puede deformar el elemento, causando cortocircuitos con el revestimiento refractario del horno.
6. Conclusión Técnica: La Necesidad del Redimensionamiento
El tamaño de una resistencia de MoSi2 no es una elección estética, sino una necesidad termodinámica y eléctrica. Al cambiar la potencia, se altera el flujo de energía que el material debe gestionar. Sin un aumento proporcional en las dimensiones físicas (D1 y Le) para disipar ese calor y manejar la carga eléctrica, la integridad estructural del disiliciuro de molibdeno se ve comprometida.
El diseño de elementos de MoSi2 es un ejercicio de equilibrio entre la Ley de Ohm y la limitación de la Carga Superficial. Para aumentar la potencia de manera segura, el ingeniero debe aumentar el área superficial de la zona caliente para mantener la densidad de potencia por debajo del umbral crítico, asegurando así la longevidad y la eficiencia del sistema de calentamiento.

