Tubo de Cuarzo Transparente | Opaco | Translucido | Capilar
Ofrecemos una gama versátil de tubos de cuarzo para satisfacer una amplia variedad de necesidades de aplicación. El tubo de cuarzo transparente es ideal para aplicaciones que requieren una visibilidad clara y una transmisión de luz óptima, como en reactores fotoquímicos y sistemas de monitoreo. Para aplicaciones que necesitan una difusión de luz uniforme o protección contra la radiación, el tubo de cuarzo opaco es la elección perfecta. El tubo de cuarzo translúcido ofrece un equilibrio entre difusión y transmisión, siendo excelente para elementos calefactores y hornos. Finalmente, nuestro tubo capilar de cuarzo de alta precisión es fundamental para aplicaciones en microfluídica, cromatografía y análisis de laboratorio. Cada tipo está disponible en diversas dimensiones y puede ser personalizado para cumplir con los requisitos específicos de su proyecto, garantizando siempre la máxima pureza y rendimiento.
Nuestros tubos de cuarzo de alta pureza son componentes de ingeniería avanzada, fabricados con dióxido de silicio (SiO₂) de una pureza superior al 99.99%. Este material excepcional confiere a los tubos una combinación única de propiedades, incluyendo una resistencia térmica sobresaliente, una estabilidad química inigualable y una claridad óptica excelente. Diseñados para operar de manera fiable en los entornos más exigentes, estos tubos son una solución indispensable para aplicaciones de alta tecnología en la industria de semiconductores, la investigación científica y procesos industriales especializados. Su capacidad para soportar temperaturas extremas, resistir la corrosión química y transmitir un amplio espectro de luz los convierte en un material de elección para la innovación y la producción de alta calidad.
La versatilidad y las propiedades superiores de los tubos de cuarzo los hacen indispensables en una multitud de sectores de alta tecnología. En la industria de semiconductores, son componentes críticos en los hornos de difusión y en los sistemas de deposición química de vapor (CVD), donde la pureza del material es fundamental para evitar la contaminación de las obleas de silicio. En el ámbito de la investigación y el desarrollo, los laboratorios confían en los tubos de cuarzo para la construcción de reactores, celdas de muestra para espectroscopía y como material de vidrio de alta resistencia para experimentos que involucran altas temperaturas y productos químicos corrosivos.
Además, su excelente transmisión de luz ultravioleta los convierte en el material de elección para la fabricación de lámparas germicidas UV-C, utilizadas en la esterilización de agua, aire y superficies. En el campo de la óptica y la fotónica, los tubos de cuarzo se utilizan como guías de luz, ventanas y lentes para láseres y otros sistemas ópticos. La industria química también se beneficia de su alta resistencia a la corrosión, empleándolos en la construcción de tuberías y recipientes para el manejo de productos químicos agresivos. Finalmente, su capacidad para soportar temperaturas extremas los hace ideales para su uso como vainas de protección para termopares y como componentes estructurales en hornos industriales y de laboratorio.
Los tubos de cuarzo ofrecen una combinación de características que los distinguen de otros materiales. Su alta pureza, con un contenido de SiO₂ superior al 99.99%, minimiza el riesgo de contaminación en procesos sensibles, un requisito indispensable en la fabricación de microelectrónica y en análisis químicos de alta precisión. Esta pureza también contribuye a su excepcional estabilidad química, siendo resistentes a la mayoría de los ácidos, bases y disolventes, lo que garantiza una larga vida útil incluso en entornos corrosivos.
Otra ventaja clave es su extraordinaria resistencia térmica. Los tubos de cuarzo pueden operar de forma continua a temperaturas de hasta 1100°C y soportar picos de hasta 1450°C. Esto, combinado con un coeficiente de expansión térmica extremadamente bajo, les confiere una excelente resistencia al choque térmico, permitiéndoles soportar cambios de temperatura rápidos y drásticos sin agrietarse. Además, su alta transmitancia óptica desde el ultravioleta profundo hasta el infrarrojo cercano los hace ideales para aplicaciones que requieren el paso de la luz, como en lámparas y sistemas de análisis óptico. Finalmente, sus excelentes propiedades de aislamiento eléctrico los convierten en un material valioso para componentes en la industria electrónica y de vacío.
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Propiedad |
Valor |
Unidad |
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Composición Química |
≥ 99.99% SiO₂ |
% en peso |
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Densidad |
2.2 |
g/cm³ |
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Dureza (Mohs) |
5.5 - 6.5 |
Escala de Mohs |
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Punto de Fusión |
~1730 |
°C |
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Temperatura Máxima de Uso |
1450 (corto plazo), 1100 (continuo) |
°C |
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Coeficiente de Expansión Térmica |
5.5 x 10⁻⁷ |
/°C (20-320°C) |
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Conductividad Térmica |
1.38 |
W/(m·K) a 20°C |
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Resistencia a la Tracción |
~50 |
MPa |
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Resistencia a la Compresión |
> 1100 |
MPa |
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Resistividad Eléctrica |
> 10¹⁶ |
Ω·cm a 25°C |
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Constante Dieléctrica |
3.75 |
a 1 MHz |
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Transmitancia Óptica |
> 90% |
(170 - 2500 nm) |
Para garantizar la máxima durabilidad y rendimiento de los tubos de cuarzo, es fundamental seguir una serie de recomendaciones clave. En primer lugar, debido a su naturaleza frágil, es imprescindible manipular los productos de vidrio de cuarzo con extremo cuidado para evitar golpes o impactos que puedan comprometer su integridad estructural. Cada tipo de vidrio de cuarzo posee una temperatura máxima de uso; es crucial no exceder este límite para prevenir la cristalización o el reblandecimiento del material, lo que afectaría negativamente su rendimiento y vida útil.
Antes de su uso en aplicaciones de alta temperatura, los tubos de cuarzo deben limpiarse meticulosamente. Se recomienda el uso de una solución de ácido fluorhídrico al 10% o un limpiador específico, seguido de un enjuague con agua de alta pureza o tratamiento con alcohol. Durante este proceso, es aconsejable el uso de guantes de hilo fino para evitar el contacto directo con el vidrio. El uso continuo de los tubos de cuarzo a altas temperaturas es beneficioso para prolongar su vida útil y mejorar su resistencia térmica, mientras que el uso intermitente puede limitar su número de ciclos de vida. Aunque el cuarzo posee una alta estabilidad térmica y puede soportar cambios bruscos de temperatura, las tensiones residuales y la forma del producto pueden influir en su resistencia al choque térmico, por lo que se debe prestar atención a estas variaciones en la práctica. Finalmente, dado que el vidrio de cuarzo es un material ácido, es vital evitar el contacto con sustancias alcalinas (como el vidrio soluble, el amianto o compuestos de potasio y sodio) a altas temperaturas, ya que esto podría reducir drásticamente su resistencia a la cristalización y su rendimiento general.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un tubo de cuarzo y para qué se utiliza?
Un tubo de cuarzo es un componente de ingeniería de alta precisión fabricado a partir de sílice fundida o dióxido de silicio (SiO₂) con una pureza superior al 99.99%. A diferencia del vidrio convencional, el cuarzo ofrece propiedades físicas y químicas extremas que lo hacen indispensable en sectores de alta tecnología.
Su uso principal se extiende a la industria de semiconductores, donde actúa como recipiente en procesos de difusión y deposición química de vapor (CVD) debido a su nula contaminación. Asimismo, es un elemento crítico en laboratorios de alta temperatura, sistemas de esterilización por luz ultravioleta (UV), y como vaina protectora en hornos industriales. Gracias a su transparencia y resistencia, también se emplea en instrumentos ópticos avanzados y en la fabricación de lámparas halógenas y germicidas.











